jueves, 22 de noviembre de 2012

Tu Presencia

Nuevamente he caído herido, tendido sobre tu presencia ausente; mi alma navega por mares de sentimientos, tan turbulentos, que el miedo se apodera del corazón más valiente.

Es fácil naufragar en aguas así, y es cuando toda fé se pone a prueba. La actividades cotidianas toman un color distinto, cuando estas presente en mi mente. Y son tan constantes tus visitas, que ya eres parte de la casa. Te ruego dejes todo en orden, dentro de lo posible, no intentes reacomodar mi desorden.

Cuando vengas hoy, trae contigo agua de la luna, para refrescar mi espíritu con su cálida luz. Y no olvides prepararme una taza de café. Juntos nos sentaremos frente al mar de mis sueños, y reiremos largamente mientras vemos pasar los días sobre el cielo plateado.

Cuando salgas, hazlo despacio, pues ya estaré dormido tiernamente y complacido. Cuelga gotas de tu aroma sobre mi cabecera, y deja un beso flotando que ilumine mi aposento.

Recuerda que mañana te espero nuevamente.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Ese Momento

Tus labios abrazan los míos en un segundo intenso y fatal, la noche gira despreocupada entorno a nosotros, y la luna fría y observadora atestigua todos nuestros pasos. La gente inconsciente y adormecida en sus quehaceres caminando a la deriva muy cerquita de nosotros.

Me atraes con tus labios y tu mirada me penetra intensamente, tu mano desesperada busca rápidamente la mía y las dos se entrelazan apasionadamente. Entonces un suspiro nos devuelve lentamente la calma.

El momento es maravilloso y divino, te tomo fuertemente y te aprieto, busco tranquilamente dentro de tus bellos ojos para poder ver tu alma; entonces me miras nerviosa, con miedo, pero a la vez complacida y maravillosa.

De pronto tu pecho se hincha temeroso mientras te ahogo en un beso profundo, un beso que va más allá de toda esta realidad, un beso que trasciende la vida y la existencia del universo.

Te dejas desvanecer en mis labios, y tu corazón rebosa de tanto amor y cariño expresado por mi boca.

Aún te tengo aquí. con mi gran beso, y nuevamente busco profundamente en tu mirada.....tú me ves, y tus ojos se cohíben al sentirse tan amados y deseados.

Mis manos acarician suavemente tus dorados cabellos, jugueteando un poco con tus mejillas.

Tu suave y delicada piel se derrite ante mi, ante este ser, que cae vertiginosamente a tus pies, como suplicando por tu presencia.