La memoria me llevó hasta tu cuello. Hasta tu cuello suave, sincero y temeroso... temeroso de los besos que se le acercan amenazantes y tranquilos pero dispuestos a llegar hasta su destino. Tú tiemblas de miedo, de deseo, de emoción.
Entonces poso mis labios sobre la dulce piel de tu cuello, y siento cómo te estremeces toda.... completa.
Te sientes al borde de la locura y el deseo, y estás a punto de desmayarte, mientras beso tus mejillas, y detrás de tu cuello.
De pronto te ahogo los labios con un beso profundo....tú sientes que te dejo sin aire y me miras sorprendida....tu mirada se cruza con la mía, y pareciera que puedo excrudiñar tu alma a través de tus bellos ojos. Simplemente te dejas, tu mirada se vuelve dulce y enamorada, mientras nuestras lenguas juguetean deliciosamente.
Te miro profundamente, y te sientes cohibida, te sientes distinta, te sientes mujer ....
Luego mis labios bajan suavemente por tu pecho, y en un acto sorprendente.... me entregas uno de tus senos para que yo lo acaricie con mi boca.
Nuevamente siento cómo te estremeces, al momento que succiono uno de tus preciosos pezones... los más dulces que he besado. Siento como gimes, de placer y de locura.
Sabes que te sientes única, deseada, maravillosa. Sientes que ya no necesitas nada mas. Sientes que toda la felicidad está contenida en mis besos.
... La memoria me llevó....
